La reflexología holística intenta hacerte ver que tenemos
que empezar por querernos y cuidarnos, a
observar en silencio, a buscar la paz,
el equilibrio, encontrarlo desde
dentro no desde fuera, no esperar a estar en equilibrio o basarlo todo en
función de las cosas que ocurren fuera a tu alrededor.
Tenemos que hacernos
responsables de nuestra salud, la reflexología quiere que tú te quieras y aprendas a cuidarte,
que dejes de suicidarte diariamente cuando fumas, comes mal o tienes
sentimientos negativos, que dejes de preocuparte por las cosas que no se pueden
cambiar o que ya son de una cierta manera, que dediques el tiempo a construir en vez de repasar mentalmente
todo aquello que no te gusta.
La reflexología activa los puntos de tu pie para encontrar
ese equilibrio que hará que tu cuerpo trabaje en armonía y salud, a gusto, en definitiva a sentirse bien con uno
mismo, ser luz que alumbra a todos
los que están a tu alrededor con tu forma de estar y de esa manera sirvas para encender la luz
de los demás y juntos podamos hacer un mundo más bonito.